Las miserias del mundo están ahí, y sólo hay dos modos de reaccionar ante ellas: o entender que uno no tiene la culpa y por tanto encogerse de hombros y decir que no está en sus manos remediarlo —y esto es cierto—, o bien asumir que, aun cuando no está en nuestras manos resolverlo, hay que comportarnos como si así lo fuera.

Hola mi hada, es una pena que poquito a poco se vayan marchando, personas relevantes que siempre demostraron cordura y sabiduría, con lo que nos hace falta !!!
ResponderEliminarComo siempre tu ojo avizor nos muestra una realidad, esta vez triste...
Un abracito lleno de cariño
Leha