España, tengo hambre
Es sin duda una estampa aterradora, los españoles buscando que llevarse a la boca en la basura. Mucha gente piensa que la mayor parte de las personas que se ven obligadas a buscar comida entre la basura, son de origen marginal o inmigrantes con pocos recursos (sobre todo africanos). Si alguien creía que así era, se equivocaba. La realidad nos hace ver que no es así… la mayoría de los que lo hacen son españoles, parados, jubilados y también muchos padres de familia que no llegan a fin de mes. También hay muchos inmigrantes de la Europa del este que tienen que recurrir a esta usanza.
Lo que más sorprende (en contra la “a priori” creencia social) es que apenas hay inmigrantes africanos que acudan a buscar comida de esta forma tan denigrante, quizás porque muchos de ellos no lo necesitan al dedicarse a otro tipo de actividades al margen de la ley.
De nuevo la prueba es la foto. Ha sido tomada sin ningún tipo de artimaña o truco las puertas de un supermercado, donde en lugar de acudir los camiones de basura a por los desperdicios, acuden decenas de personas en busca de alimentos. Una imagen muy triste.
En España un millón de personas depende ya de la ayuda de las ONG para comer.
La crisis económica ha propiciado un incremento del 40% de entidades sociales que solicitan ayuda a los bancos de alimentos en España durante los últimos meses.
Los bancos se encuentran saturados para atender la demanda de más de un millón de personas pobres que requieren de alimentación a través de las ONG.
Entre las principales personas necesitadas se encuentran inmigrantes, mayores, parados, indigentes, personas drogodependientes, discapacitadas y niños y adolescentes.
Los recursos escasean: Según un informe de la Comisión Europea, alrededor de 8,5 millones de españoles sobreviven con ingresos inferiores al 50% de la renta media disponible, de manera que cerca de uno de cada cinco se considera pobre.
La Federación Española de Bancos de Alimentos (Fesbal) trabaja junto a 3.000 entidades colaboradoras entre las que se encuentran grandes superficies, comerciantes, medios de comunicación y el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA).
Este Fondo depende del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, que recibe una cantidad económica de la Comisión Europea y que, a través de un concurso, compra productos y los reparte a los bancos de alimentos.
Debido al incremento en la demanda de ayuda, según la Fesbal, "hay entidades en lista de espera".
Gracias, Gloria. Cuantos más seamos en publicarlo a más gente llegará.
ResponderEliminarUn abrazo!!