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Li Na, 13 años Sentada, con las piernas recogidas bajo el mentón, Li Na aprieta esta foto, hecha un momento antes de que su padre fuera ejecutado. Li Na y su hermano se agarran a sus brazos. «Fue la última vez que vi a mi padre –dice–. Tenía la cabeza rapada y un olor extraño, sollozaba como un niño, incapaz de levantar la cabeza. Mi hermano quiso que lo viéramos antes de que muriera. Algunos de los niños que hay aquí no saben qué les ha sucedido a sus padres. Yo preferiría que fuera así. Mi padre luchaba cuando salimos de la habitación, intentaba agarrarnos. Ése es el recuerdo que tengo que soportar.» |
Xoing Ye
Se sienta separada de los otros niños. Es la más introvertida del orfanato, debido al trauma de perder a sus dos progenitores y en especiales circunstancias. Su madre mató a su padre después de años de abusos físicos. La niña lo presenció. Su madre fue condenada y ejecutada por el crimen. Xoing Ye apenas habla. «Vinieron unos señores a verme. Querían que les hablase de mi madre, pero no puedo. Todo lo que tengo es esta foto. Estoy sola.» Le pregunto qué le gusta, qué la hace feliz. «Mirar la foto de mi madre. Me la llevo a la cama cada noche y la pongo bajo la almohada. Mis sueños son para ella, no para mí.»
Hugan y Ge, 14 años
Son gemelos y están en el orfanato desde los seis años. «Nos protegemos el uno al otro y hemos aprendido a cuidar de los más pequeños. El orfanato es como una nueva familia», dice Hugan. «Cuando llegan niños nuevos están perdidos sin sus padres, especialmente sin su madre. En China las familias sólo pueden tener un hijo, lo que hace que las madres estén todavía más unidas a sus hijos. Los niños que han perdido a sus madres en una ejecución están en shock. Mojan la cama, como nosotros al llegar. Y lloran toda la noche. Pero por la mañana todo mejora. Los compañeros somos de gran ayuda.» Gao Li, 11 años
Empezó a perder la vista a los cuatro años, cuando su madre fue encarcelada por fraude. Cuando la ejecutaron, cuatro años después, se deterioró más. Se quedará ciega en unos cinco años. Localizaron a su padre, pero es alcohólico y no quiere hacerse cargo de ella. «Tengo muy mala suerte, ¿no crees? Es injusto que perdiese a mi madre y ahora pierda la vista.»
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